Uso del bromo para el tratamiento del agua de las piscinas

Está claro que el cloro, en sus múltiples formatos, es el desinfectante más usado en el tratamiento del agua de las piscinas. Principalmente debido a la facilidad de uso (al menos teóricamente), a su precio accesible y a la facilidad para conseguirlo. Pero el hecho de que el cloro sea el rey de la desinfección en piscinas (al menos en popularidad) no significa que sea la mejor opción.

Cada vez hay más propietarios de piscinas privadas que optan por el tratamiento con bromo. A pesar de ser más caro, el bromo tiene importantes ventajas frente al cloro.

Ventajas del uso de bromo

El bromo combinado no produce irritación ni olor y mantiene su poder desinfectante

Cuando el bromo se combina con la materia orgánica, produce las llamadas bromaminas (NHBr2), también conocido como bromo combinado. A diferencia de las conocidas cloraminas, las bromaminas no irritan las mucosas, también nos olvidaremos de los olores desagradables. Lo mejor de todo es que el bromo combinado mantiene su eficacia en la desinfección del agua.

El bromo mantiene su eficacia con importantes fluctuaciones del ph

En los tratamientos con bromo el ph recomendado es entre 7,2 y 7,8, aunque puede tolerar hasta 9 según algunos fabricantes.

Otras ventajas a tener en cuenta; es mucho menos corrosivo que el cloro al no ser tan volátil, además se mantiene estable a temperaturas más altas.

Aspectos a tener en cuenta si decidimos tratar nuestra piscina con bromo

El bromo en sí no tiene poder desinfectante, para adquirir esa cualidad, el ion bromuro (Br-) necesita combinarse con un átomo de oxígeno para así formar ácido hipobromoso (HbrO). Este ácido es el que tiene unas magníficas cualidades para mantener en buen estado sanitario el agua de nuestra piscina. De esto se deduce que añadir bromo a secas no tiene ningún sentido, ya que carece de capacidad desinfectante. Por eso al bromo hay que añadirle un activador, un oxidante que le proporcione el átomo de oxígeno que le falta para formar ácido hipobromoso.

El bromo se puede adquirir principalmente en dos formatos:

  • En forma de bromuro sódico, conocido sal de bromo (BrNa)
  • En pastillas bromo-cloro, son pastillas de disolución muy lenta, que se dejan disolver en el skimmer.

Tratamiento en dos fases con bromuro sódico, método del banco de bromo

Se añade sal de bromo a la piscina, que al descomponerse en el agua forma iones bromuro (Br-), como ya sabemos, necesitamos combinarlo con un oxidante para que pueda desinfectar el agua de nuestra piscina. A esto se le conoce como establecer el banco de bromo. Y se recomienda establecer una concentración de Br- de 30ppm. Los equipos de medición que nos permiten saber la concentración de iones bromuro en la piscina son extremadamente costosos. Por ello se establece el banco de bromo con un cálculo aproximado de 1 kg de sal de bromo al 99% por cada 25m3 de agua.

Despues se añade oxidante, puede ser hipoclorito, pastillas de cloro o tricloro granulado (ojo con el cianúrico) hasta que medimos unos 10ppm de bromo libre. Se puede medir con los reactivos DPD1, pero tenemos que multiplicar por 2,25 el resultado.

Tendremos que mantener el banco de bromo en unas 15ppm de iones bromuro, colocando pastillas de bromo en el skimmer o añadiendo sal de bromo a la piscina. Si el banco de bromo está correctamente mantenido, bastará con ir añadiendo el oxidante elegido hasta medir entre 3 y 5 ppm de bromo libre (ácido hipobromoso).

Tratamiento con pastillas cloro-bromo

Son pastillas que ya traen bromo y cloro, la desinfección se producirá gracias al bromo, que usa el cloro como oxidante, para cederle el átomo de oxígeno que le falta.

Las pastillas pueden colocarse en el skimmer o en dosificadores intercalados en las tuberías. También existen dispensadores dobles, uno para el bromo y otro para el cloro.